miércoles, 4 de julio de 2012

Santa Teresa II


Día 1


Al fin llegó el bendito 1° de enero en el que partimos hacia el este. Tuvimos que tomarnos dos bondis porque no encontramos uno directo, no porque no exista, sino porque era primero de enero y no quedaban más asientos a la hora de sacar los pasajes. Salimos a las 5 am para Pan de Azúcar, yo me tomé el bondi en el primer peaje porque pasé fin de año con mi viejo y no pintaba ir hasta Tres Cruces para salir con las chicas. Llegamos como en una hora, capaz que una hora y media, una llegó más tarde porque iba desde Piriápolis y la llevaba el padre. Entre juegos de cartas incompletos, galletias con jugo y charlas sin sentido y pensar que Pan de Azúcar parecía un pueblo fantasma a esas horas de la mañana, se pasaron las 2 horas de espera hasta que llegó el ómnibus hacia nuestro destino a eso de las 8.30 am.
Llegamos por el mediodía al Parque Nacional Santa Teresa, 6 de las chicas, bueno 7 pero era porque la maldita si había conseguido ómnibus directo y justo llegaba a la misma hora que nosotras. Hicimos la fila para registrarnos con un sol que rompía la piel, hasta que por suerte llegamos a la caja donde había algo de sombra. Para el momento de registrarnos obviamente no habían más parcelas con agua ni luz como deseábamos, así que nos registramos en las parcelas comunes por el mínimo de días, o sea, 3. Después nos tomamos una camioneta desde la entrada hasta el sector donde nos instalaríamos. Íbamos con unos 2 chicos y 2 chicas que evidentemente no era la primera vez que iban. Los chicos nos recomendaron lugares para ubicarnos - cerca del super, de los baños y relativamente cerca de la playa y del baile de la fortaleza - aunque en realidad ya sabíamos los mejores lugares porque habíamos estado investigando un poco. En cambio, una de las chicas que no conocíamos, cuando se bajó, nos miró y nos dijo: ‘espero que sobrevivan’ con un tono obvio de burla. Después de unos minutos llegamos a la zona que queríamos y bajamos de la camioneta, los chicos muy amablemente nos ayudaron a bajar todas nuestras cosas y así arrancamos, cargando con un millón y medio de bolsos, salimos a recorrer el camping para encontrar un buen lugar. Encontramos uno bastante rápido y algunas nos quedamos ahí guardando el sector (no digo parcela porque nunca supuse si teníamos un numero asignado, sé que estábamos cerca de las parcelas B115, B116 y me acuerdo de haber visto también el de la B120), mientras otras dejaron las cosas y fueron a ver si había uno un poco menos en bajada. Al rato volvieron y decidimos quedarnos ahí porque no pudieron encontrar nada mejor.
Ahí es cuando empezó la gran odisea de armar lo que sería nuestro ‘hogar’ por 6 días. Empezamos a ver dónde armábamos las carpas, dónde poníamos los toldos, sacar las cuerdas, los pulpos, la pala… y todas esas cosas de camping. Según los vecinos parecía que estábamos armando un circo. Imagínense, unas señoritas que no tienen mucha idea de lo que están haciendo, acaloradas, ya un poco cansadas porque habíamos salido a las 5 de la mañana, con hambre y sed. Al cabo de un rato llegó otra de las chicas que venía desde Punta del Diablo y seguimos armando las cosas. Al terminar de armar el cuarto de hotel 5 estrellas, comimos una torta de fiambre que había llevado alguna de las chicas desde Montevideo. Al ratito llegó otra de las chicas que venía desde Aguas Dulces, ella era clave porque traía la garrafita que sería nuestro único fuego para cocinarnos algo relativamente decente. Con su llegada ya estábamos las 9 que habíamos decidido ir a Santa Teresa, una desistió en el camino.
 Si mal no recuerdo, fui la única que durmió siesta porque estaba muy cansada y con dolor de cabeza, así que no tengo ni idea que hicieron las chicas cuando yo dormía, supongo que ordenaron un poco más. Cuando me desperté decidimos que era hora de ir a la playa. Había que caminar mucho un poco pero llegamos. Ya cuando empezó a atardecer arrancamos para a nuestros aposentos.
Cuando llegamos a nuestro hotel 5 estrellas, algunas se fueron a bañar, otras seguían arreglando un poco el campamento y otras cocinaban. La primera cena la verdad que no me acuerdo muy bien que fue pero sé que no fue la mejor del mundo, igual comparado con otra que será contada otro día, ésta debe haber sido un manjar de los dioses. Después de comer nos quedamos bobeando un poco. Durante esas horas que estuvimos despiertas conocimos los canticos que se harían habituales por las noches. El primero que se oyó era la clásica cuenta regresiva anterior a las 00hs de fin de año, se ve que les encantó que todas las noches sea fin de año y así fue, siempre antes de las 12 todas, TODAS las noches se contaba para atrás. Otro muy conocido decía: ‘Si nos organizamos encontramos a Darío!!! Encontramos a Darío!!!’ (no sé quien era Darío, no sé si lo encontraron al final, nunca pregunté).
Un rato después llegaron unos muchachos al lado de nuestro circo y se pusieron a armar sus carpas. Como no tenían linternas y nosotras teníamos bastantes ya que todas procuramos llevar una, le cedimos nuestra bendita luz. Todas estábamos bastante cansadas (yo no tanto porque había dormido siesta) y solo dos éramos 2 las que queríamos salir, así que nos quedamos bobeando un poco más a la luz de las linternas (hasta el momento no nos avivamos de ir a comprar velas) y mi amiga se tomo un vodka para alargar un poquito más la noche, yo por mi parte me contuve de empezar me querido whisky. Después de un rato de molestar particularmente a una de las chicas que intentaba dormir (aunque era obvio que molestábamos a todas porque estábamos gritando), nos fuimos a dormir, cada una a su respectiva carpa. Tranquilamente se pasó el primer día de camping.

3 comentarios:

  1. jojo, es muy largo honey :) igual me acuerdo de todo.. a que no sabes quien soy?? ahh abajo tengo que poner :(
    sucks

    love u sis

    ResponderEliminar
  2. opa opa.. me hice un blog....
    now guess who i am

    ResponderEliminar