martes, 23 de octubre de 2012

Prohibido Pensar.


Minifilosofía de vida. 


            Hoy hablando con alguien por tuiquer se me vino a la mente esto que quiero escribir hace mucho, algunos de mis fans (?) capaz que entienden a que vengo con esto y bueno, a los otros les quedará la duda y en algún futuro lejano se los contaré más detalladamente, hoy no es el día ni la ocasión para que eso ocurra.
La cosa viene porque hace un tiempo ya, años tal vez, empecé a vivir sin darle mucha vuelta a las cosas. Irónicamente estudio psicología y esa rama filosófica, por lo menos el psicoanálisis que es lo que más me atrae en estos tiempos, le da más que un millón y medio de vueltas a las cosas, al punto de que capaz que… no sé, tenés un trauma por el parto, por decir algo, capaz que exagero pero a lo que quiero ir es a que siento que desde que tengo esta minifilosofía de vida de “prohibido pensar” las cosas se disfrutan más, se disfrutan como vienen, sin pensar demasiado porqué, cómo o cuándo pasan ciertas cosas, o el qué hubiera pasado si…”, “que va a pasar si hago esto, si no hago aquello…”, no. A esta altura de la vida, no por la edad que tengo, sino por como se vienen dando las cosas en esta época, en esta sociedad, país o lo que sea, creo yo, y obviamente no tienen que compartir lo que voy a decir próximamente, que como dice una canción, estamos en “…tiempos en donde las necesidades nos ocupan cada espacio y el cansancio no nos deja tiempo para amar despacio…”, no puedo preocuparme de qué va a pasar, cuándo, cómo o porqué, las cosas no hay que soñarlas, hay que vivirlas… ¿y si se me pasa el tiempo pensando sin hacer nada? ¿Qué tiempo queda para vivir realmente? ¿Tengo que esperar a ver si llega algo mejor de lo que ya estoy viviendo o simplemente disfrutarlo? No sé, puede ser medio contradictorio que me pregunte estás cosas diciendo que está prohibido pensar, pero justamente es a partir de esto que surge lo de prohibido pensar, creo que llegué al punto de que pensé tanto las cosas que me cansé y decidí vivir como me lleve la vida, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Si en un futuro esto me deja de servir cambiaré y dejaré de no pensar. Ahora me gusta, me da tranquilidad y hoy en día según yo sí debería estar prohibido pensar.
Puede ser una vaga filosofía de vida, si, lo admito, no por nada la profesora de química de 4° se refirió a mi, hablándole a mi madre como “la ley del mínimo esfuerzo”, vieja conchEPA, ACÁ NO. Mi realidad hoy en día es que esto me sirve y el que lo quiera aplicar, bienvenido sea. Todos sabemos que pensamos las cosas porque creemos que si pensamos va a ser todo mejor y vamos a ser razonables en nuestros actos, si, yo no digo que no piensen en nada y que sean personas que les falten unos cuantos caramelos en el tarro, no, simplemente digo que si están pasando bien no compliquen las cosas con suposiciones que capaz que ni pasan ni van a pasar. Vivan, sean felices tanto como la vida se los permita. 

viernes, 5 de octubre de 2012

Textos X, segunda parte.

Un poquito de inglés. 


            Desde ya me disculpo si mi inglés no es el mejor del mundo pero acá les dejo algo que escribí hace mucho…

You made me cry
You made me smile
I just want you out of my life
For a little while

In this spear time
I have realized that
All the things I’ve heard
All the shit you said
There were just lies
To enter in my life

You are just a fake
You’ve always been
And always will
You’ll never change
For good or bad
You’ll still be the same
As you are now

I would be fine
If you were out of my life
I think it’s time for you to go
To leave me alone
You may be sorry
But you hurt me a lot

Till now
You’ve only made me cry
I can’t remember
All the laughs we had
Good times gone bad
I won’t cry you river
For all your crap

I can’t see
Who you really are
Under the mask
There might be a good guy
So take It off to come back home

miércoles, 3 de octubre de 2012

Santa Teresa VI

Día 6



El último día, viernes 6 de enero, me levanté y tenía un regalo de reyes: 3 cigarros que me dio uno de los vecinos, el que había salido con mi amiga la noche anterior, porque para ese día, como ya les dije, sólo me quedaba una mísera moneda de $10. Yo también regalé para reyes, un fondo de Willy que me quedaba, se lo dí al vecino/compañerito de facultad. 
Lo único que hicimos ese día fue desarmar las carpas con las dos chicas que quedaban, ordenar un poco las cosas e irnos. Nos tomamos el bondi hasta la puerta del camping, hasta la terminal, si es que se puede llamar así, nos dimos de baja y esperamos el ómnibus de regreso a Montevideo. 
Mientras esperábamos una de las chicas se la jugó y compro papas chips y helado para las tres. Compramos agua también porque el día estaba extremadamente caluroso, no había casi sombra donde escabullirse del sol  y la tierra volaba por los aires cada vez que pasaba un auto, lo cual hacía más molesta toda la situación. El ómnibus salía a las 4:35, fue bastante puntal. En el viaje con mi amiga escuchamos música y dormimos un poco. Llegamos a Montevideo a eso de las 9 de la noche.

Lo único que me queda por decir de ese verano es que, a pesar de no saber nada de acampar, de no tener un baño decente, de que se me haya inflamado la encía el primer día y de quedarme sin plata, es que fue demasiado genial, totalmente inesperado... y espero que el próximo sea aún mejor. 

Nos volveremos a ver Santa Teresa, será hasta el próximo verano...