martes, 26 de junio de 2012

Arriba.


El artefacto de nuestros ancestros.


Bueno supongo que se estarán preguntando de qué artefacto estoy hablando y si no se lo están preguntado se los voy a contar igual. Estoy hablando de ese que por lo general odiamos, que en realidad ya no lo usamos tanto porque ponemos la alarma del celular, y después de escuchar ese sonidito molesto tenemos que despertarnos. Sí, estoy hablando del relosss despertador.
Debo admitir que odio despertarme temprano, es más, arreglé todos mis horarios de facultad para ir siempre después de las 12:30. Hubo un tiempo, hace bastante ya, que siempre me despertaba temprano, eso pasaba cuando tenía entre 11 y 15, 16 años. Hasta me despertaba antes que cualquiera en casa, sin motivo alguno. Claro, ustedes estarán pensado ‘y si, obvio que te despertabas temprano, todos nos despertábamos temprano, teníamos que ir a la escuela o al liceo’ pero yo estoy hablando de las vacaciones, los fines de semana…
Me encantaba despertarme bien tempranito, cuando todavía hacía un poco de frío por más que estuviese en pleno enero. Mirar un poco el amanecer, tomar un café, esperar tranquila que el día se ponga en movimiento, ver las caras pegadas a la almohada de los que se iban despertando… las pequeñas cosas de la vida. Después se me empezaron a cambiar los horarios con todo el tema de los cumpleaños de 15 y las salidas y no pude volver a ver esas cosas. Bueno, me corrijo, si pude ver el amanecer pero no en mi mejor estado y seguro que no era porque me estaba despertando sino todo lo contrario, me estaba yendo a dormir.
Pero estas últimas semanas cambió un poco todo esto y debido a que ando en época de parciales, decidí aprovechar un poco el día y despertarme a estudiar tempranito. Igual nunca me puse alarma, siempre me sonó el celular. Entre las 7 y 8 me despertaba, bah, me despertaban. Así por tres o cuatro días. ¿Por qué no me ponía la alarma? No sé, no quería, así de simple. Ya lo intenté pero sonaba a las 8 y me levantaba a las 10. Si me llamaban me quedaba hablando un rato y después no había manera de volver a dormir.
Así que no, no me gusta despertarme temprano pero sí que me despiertes…

2 comentarios:

  1. tu última frase es demasiado abierta...

    que buena definición para el despertador. que cosa que quedó en desuso.

    y si, me gustó tu fondo warhol.

    salute!

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  2. La definición quiero aclarar que no es mía.
    Si, es demasiado abierta la última frase pero era la idea...
    El fondo llevo mucho esfuerzo en paint jajaja, algunos lo critican pero a mi me encanta.
    Saludos :)

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