miércoles, 20 de junio de 2012

Seis y veinte.


Siempre...


“- ¿Qué hora es? - Seis y veinte. - Siempre son las seis y veinte.” Momentos de silencio y miradas cómplices. Si, para mí siempre son las seis y veinte.
Esto no es una historia de amor, bueno en realidad si, amor a mi abuelo. Peleco le decíamos. Hace ya unos años que falleció, no me gusta decir que nos dejó o que se fue y les voy a decir porqué.
No me olvido, nunca, jamás. Siempre que bajo a lo de mi abuela me acuerdo… me acuerdo cuando después de almorzar le decía “muy rico Pipi” y casi enseguida gritaba “¡el póstre!” o cuando a la tarde le decía con un tono romántico: “¿Un cafecito Pipi?” y aunque no sabía muy bien cómo funcionaba la cafetera iba y hacía el mejor café del mundo, o el que le salía, pero se lo hacía.
El fue el inventor de todos los apodos de la familia, algunos no muy originales pero los inventó él y a pesar de eso nadie sabe quién ni por qué le decimos Peleco. Él siempre quería hacer todo, arreglar esto, aquello, ir y venir, llevar y traer, él siempre podía, y si, pudo con todo. Aunque no me lo crean tuvo 6 canceres distintos y no murió por ellos. También estuvo en coma no sé cuánto tiempo. Por todo esto y mucho más puedo decir orgullosa que pudo con TODO, ejemplos de vida si los hay…
Lamentablemente llegó el día en que no pudo más. Me acuerdo que mamá para intentar sacarme una sonrisa en ese día me dijo algo así como: “ves, mira si tu abuelo será rompe huevos que nos mando ir a despedirlo con este día de mierda”. No, no es gracioso pero yo me reí igual, no sé porqué pero fue como si hubiese estado ahí, molestando como hacía siempre, con la lluvia y riéndose, y yo me reí con él.
Yo no sé cómo ni porqué pero siempre que preguntaba la hora eran las seis y veinte. Mi abuelo nunca se fue, siempre está acá, o por lo menos a las seis y veinte.
Seguramente lo que lean en este blog sean más preguntas que respuestas, pero si me preguntan qué hora es, yo les voy  decir que siempre son las seis y veinte.

5 comentarios:

  1. para vos siempre son las seis y veinte.
    yo siempre quiero cinco minutos mas.
    es rara la relación entre el amor y el tiempo (no importa amor por quien).
    salú!
    y buena vida...
    f

    ps: por una vida llena de preguntas...

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  2. (sería bueno que saque la palabrita de verificación)

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    1. No te entendí esto último...
      Y si, creo que todos, a veces, queremos cinco minutos más.

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  3. Qué lindo, y claro que es una historia de amor. No hay como el amor de los abuelos.
    Te estabas escondiendo estas ganas de escribir, ¿no?
    Muy lindo, ahora me alegra más pensar que te gustaba mi blog, porque viene de alguien que escribe muy lindo.
    Te mando besos, ¡y me sumo al pedido de sacar la palabra de verificación! (significa que cada vez que alguien firma, tienen que escribir esa palabrita, captcha o como sea, de letras raras. Lo solucionás en algún lugar de configuración.

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    1. ¡Gracias! Y si, un poco me estaba escondiendo esas ganas pero de a poquito me voy animando.
      Todas las sugerencias, como esa de lo de sacar la palabra de verificación, son más que bienvenidas porque soy nuevita en esto de los blogs y no tengo mucha idea jaja. Creo que eso ya lo pude arreglar, gracias de nuevo. Besos!

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